sábado, 28 de agosto de 2010

La Felicidad

Buenaaasss... Sí, ya sé que no estoy pasando por aquí tanto como debiera, pero no porque no quiera. ¿Cómo no voy a querer pasarme por aquí, hombre? Si los únicos que me aguantan las diarreas disertaciones mentales son ustedes... *snif*

Estoy pasando unos problemillas de salud tontos, del tipo bajadas de tensión y taquicardias. Hay días que tengo el pulso de un Señor del Tiempo con su misma temperatura interna, pero nada de qué preocuparse: sólo me quita las ganas de hacer cualquier cosa que requiera cierto esfuerzo físico, como abrir los ojos o respirar. Con un poco de suerte me verá el médico la semana que viene y podremos concretar qué es lo que me pasa, si me estoy muriendo o me he infectado con ADN gallifreyano, yo qué sé.

En fin, como entre esto y la economía mundial las posibilidades de irme de vacaciones este año son del tipo nulas/irrisorias, me ha dado por mirar las fotos de mis viajes con mis padres y tras ver una de ellas, me he acordado de la imagen de la Felicidad con la que me topé en un pueblito granadino.

Corría el año 1999. George Lucas volvía a sacarnos los cuartos con el Episodio I: La Amenaza Fantasma, el Manchester United le quitaba la Copa de Europa al Bayern en 92 segundos y la Dreamcast se hostiaba cosa mala. Yo tenía 15 tacos, el pelo largo por la cintura y todavía escuchaba los cassettes de los BackStreet Boys. Ahora, 11 años más tarde, tengo el pelo rapado y escucho a Iron Maiden y Judas Priests. Señor, cómo cambia la gente.

Mis padres, cachondos ellos, decidían irse de viaje por toda Andalucía. En agosto. Nos vimos a 47º en Sevilla, siendo los únicos subnormales que estaban en la calle a las 5 de la tarde. Acabamos hasta delirando, mi padre con una visita a la fábrica Cruzcampo y yo con lanzarme al Guadalquivir. ¿Mi madre? Esa está hecha de acero y es inmutable, Monesvol la bendiga. En la iglesia del Cristo del Gran Poder aún deben acordarse de la cría que se abrazó a una columna de mármol no por fe, sino buscando frescor e hidratación.

Tras unos días recorriendo Sevilla, Córdoba y Granada (tras un viaje en guagua de 14 horas con el disco Tutto Raffaella puesto en bucle, dios) nos fuimos a las Alpujarras, sitio que todavía hoy en día sigo sin poder señalar en un mapa. Estaba alto, eso sí. Muy alto. Llegamos a un pueblito llamado Pampaneira cuya fuente modelo "si-te-mojas-conseguirás-novio" quedó seca tras bañarnos en ella para poder sobrevivir a la caló del mediodía. Y apoyado en el muro de una casita, estaba este caballero:

Una birrita + radio con fútbol = más español, imposible

Bien comido, bien bebido y a la sombrita. Más no se podía pedir. Nos gastamos un carrete en el minino, el cual no hizo el más mínimo movimiento durante la sesión de fotos. Al cabo de un rato bostezó, se estiró y entró en su casa para continuar la siesta en el interior. A estas alturas ya no estará en este mundo, pero seguro que tuvo una buena -y tranquila- vida, el muy vago.

Me he reído tanto al recordar a esta manta con patas que he colocado la foto en mi escritorio para recordarme que con poquito, se es feliz. Si es que tenemos tanto que aprender de nuestros amos, los gatos...

6 comentarios:

  1. Que cosuca, Me recuerda a mi perruca. era una cosuca verla plantarme el cuenco del agua delante..:la servia, bebia, se lo volvia a llenar y a ladrar alos gatos (los odiaba).

    ¿Y yo? Yo soy feliz solo con saber que tengo a mi aldo a Noe ^^

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  2. Bueno, y sabiendo que mis faltas d eortografia no son punibles con carcel.

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  3. Qué envidia me dan estos gatos cuando se ponen en ese plan. Tú imítalo, Loba, a ver si se te deja de poner la tensión como una montaña rusa, que no quiero ni pensar en cómo lo debéis estar pasando por el Sur si aquí en Cataluña se pueden freír huevos en las tapas de alcantarilla.

    Qué post tan nostálgico, leñes, no va a haber Cristo que me quite de la cabeza en todo el día la puta cancioncita de qué-tiem-po táaanfe-liz... XD

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  4. Pampaneira es chulísimo, lo mejor para hacer turismo en verano en Andalucía (que no os engañen con las supuestas virtudes de la Costa del Sol, que aquello es un coñazo; donde se ponga la Alpujarra...). Yo he estado por allí pasando tardes justo en la misma postura de ese gato, y la verdad es que se toca la felicidad...

    PS: Que te mejores, que nos quedan muuuuchos posts tuyos que leer por aquí.

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  5. Me sé de alguien que se pasa por aquí a quien esa foto le va a encantar, como todas las fotos de gatos... XD

    Saludetes y que te mejores de esos problemillas de salud que espero que no tengan la menor importancia. ^_-

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  6. Lo que te pasa a ti se llama ABURRIMIENTO. Lo padecí dos años. No es agradable. Vas a ver como todo ira mejor con la EOI :)

    Y si no, estamos nosotras.

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