viernes, 16 de octubre de 2009

Chorrada-Chorradilla: Eurovisión

(Ya, ya sé que esto pilla un poco-muy-demasiado tarde, pero ha sido ver algo y...)

-Ejem... Hola, soy Loba y... esto es muy duro de confesar, pero... lo dire: soy Loba y... sigo Eurovisión.

(esperando la lapidación que no llega)

-Ah, que como lo del ladrillo está chungo no hay para piedra... entonces seguimos.

Sí, así es. Lo confieso, padre. Yo soy esa persona que todos los años se descojona ante la pantalla tras comprobar que su país vuelve a mandar 1) un/una lolailo o 2) una aberración (OT incluída). Yo soy aquella que sabe que Malta le vota a Reino Unido y viceversa, que le pone una vela a Andorra para que no nos falle con los 12 puntos -única forma de no quedar últimos- y que recurre a la magia negra si Grecia se olvida de que la reina de España es de su pueblo y no nos menciona (cosa curiosa: ¿por qué tendrían que Votarnos por eso si ellos Botaron a la familia real fuera de Grecia? ¿Para que no la dejemos volver?).

Es más: sé decir el nombre de los chorrocientos países que participan en inglés, francés y su idioma natal -Yunaite Quindontupoins/Ruayeniunídupuá-, me acuerdo en todos esos idiomas de la madre de Urribarri por no callarse durante la canción del ganador y... vale, llegados a este punto porqué ocultarlo... voté para que el Chiki-Chiki se oyera en las radios europeas. Si vamos a hacer el ridículo de todos modos, pues lo hacemos mejor que nadie, qué cohone.

Y sí, he vivido momentos buenos y malos: he tenido que taparme la cabeza con una bolsa de basura para no ver la cara desencajada de risa de un compañero extracomunitario tras el "Uanpoin" de lo que quiera que fuera dentro del ¿traje? de Agatha Ruiz de la Prada. Me he partido la caja con Alf Poier y la banda de la granja. Lo he flipado con Teräsbetoni , Ruslana y Helena Paparizou y su música digna de estar en cualquier otro sitio menos en Eurovisión. He sufrido diversos paros cardiacos, arritmias y anginas de pecho con el calvo francés del gato muerto en el hombro, los lituanos con más moral que el Alcoyano y la gala Drag del Carnaval ucraniano. Y lo reconozco: me puse como la puerta de un horno con Sakis Rouvas. Sakis... *babeo*

¿Por qué lo hago? ¿Por amor a la mús...? Ay, que me da la risa... No, no, por eso no... Vamos, queda claro.

¿Por patriotismo? Psché, normalmente me entero de quién nos va a abochornar este año dos días antes de la gala, y lo suelo recibir con un "ni me molesto en aprenderme tu nombre porque desaparecerás en el olvido en cuanto acabe la chorrada esta": Ramón (paisano con el que dieron MUCHO la brasa por aquí, por eso sé su nombre). La de las rastas. Los pseudo-Backstreet Boys. La rubia que fue este año. Las gitanas que se llevaron las sillas IKEA de casa al escenario... Bueno, que al final me acuerdo del Chikilicuatre, y porque apoyaba la idea del despiporre absoluto que presentaba. Curiosamente, de los últimos 5 individuos enviados al paredón... al concurso, es el que mejor ha quedado. Zas, en toda la boca, que diría aquel.

La verdad, lo hago para conocer la actual situación política en Europa. Ni mítines, ni reuniones, ni G-loquesea, ni Parlamento Europeo ni leches: si quieres saber con quién se ajunta tu país y con quién no, Eurovisión es tu guía. Reino Unido con Malta, Islandia y -últimamente- con Irlanda. Las ex-repúblicas yugoslavas entre ellas, como la ex-URSS (divide y vencerás). Grecia con Chipre, nunca con Albania o Turquía y esta jamás con Armenia, pero bien que se molan los turcos y Alemania. Los nórdicos para casa. Finlandia con Estonia...

¿Qué nos dejan a nosotros? Andorra -que debe sentirse poderosa teniendo la llave del orgullo aspañó en sus 12 puntos-, Portugal -que lleva un tiempo sin votarnos, algo les habremos hecho-, Grecia -curiosidad ya explicada-, Suiza y últimamente Rumanía, benditos sean los emigrantes e inmigrantes. Poderosos aliados pero pocos resultados. Spain, one point.

Si quieres ser el perfecto diplomático europeo, escucha a Urribarri. Y luego, haz que se calle.

¿Y por qué narices saco este tema a la una de la madrugada cinco meses después de la final? Porque tonteando por YouTube he encontrado la forma de que Ejpaña gane Eurovisión. Más fácil imposible: consiste en mezclar lo que mandamos siempre con algo nuevo y algo viejo.

1) Lo que mandamos siempre: lolailos o esperpentos (esto incluye OT).

2) Algo nuevo: un grupo fresco y original traído de más allá de los Pirineos. Con experiencia y pedigrí en el concurso.

3) Algo viejo: el disfraz de 14 kilos de peso que Salomé llevó en el 69 con algunos retoques.

Y obtenemos... esto:



Si de esta forma no ganamos, mejor que aprendamos de Italia y hagamos mutis por el foro. Y así podremos crear nuestro propio festival. ¡Con casino! ¡Y furcias! Es más, ¡paso del festival, me voy a la cama!

PD.: Saaaaaaaaakiiiiiiiiiis... Entre tú y el Mister Grecia del anuncio de Boccata (en busca y captura, se ofrece recompensa por cualquier información sobre su paradero y estado civil) me enseñaron a amar. A Grecia, claro. Ejem.

4 comentarios:

  1. WUAJAJAJA!!
    Yo tambien lo veo y confieso que en 2002 me baje todas las cacniones, y mi favorita no era Rosa :P

    ResponderEliminar
  2. Lo curioso es que la famosa "yuropislivinaselebreishon" (XD) tenía todas las papeletas para ganar: mitad inglés-mitad idioma natal, tipo dance y chorra como pocas. La receta perfecta en Eurovisión. Pero ah, la politique...

    ResponderEliminar
  3. Jajajaja! Si es que cada vez mandan cosas peores a Eurovisión... o peor... que ni nos enteramos qué han sido XD

    ResponderEliminar
  4. XDDDDD di que sí, chiquilla!!! eso ya no es Eurovision; es un desfile de engendrossss

    ResponderEliminar