Hace poco recibí un SMS del INEM informándome de que, a partir de ahora, tengo que ir a renovar la demanda de empleo a una nueva oficina que han abierto en mi barrio. Cojonudo, pensarán algunos: al ladito de casa, sin tener que coger el transporte urbano, sin levantarse temprano para llegar antes, etc etc.
Ja. Ja. Ja.
De primeras comentar que, por mucho que la criticara, a mí me gustaba mi antigua oficina por muchas razones. Lo principal, que estaba relativamente cerca gracias a que la guagua que pasa por mi casa me dejaba justo delante en 10 minutitos. También me agradaba que el interior estuviera casi aislado del ruido de la calle, pudiendo echarte una siestita hasta que llegara tu hora, digoooo, turno. Además, hay unas 5-6 cafeterías alrededor y, si había gazuza, una podía salir un momento y volver con un cruasán y un café. Por no hablar del pedazo de maromo encargado de seguridad al que todas las demandantes de empleo, jóvenes y mayores; casadas, solteras y divorciadas, teníamos el culo más que devorado con la vista. Así si daba gusto ir a que te sellaran la cartilla. Y me lo han quitado, cabrones.
Ahora, localicemos la oficina. Sí, está en mi barrio. Sí, está cerca. ¿Su situación exacta? A la altura del pico del Tourmalet, tras una cuesta de categoría especial que ni la de enero y digna de ser subida por Contador. Una jodida rampa de un kilómetro de largo con una pendiente del 25% y una acera de medio brazo de ancho llena de coches aparcados. El hecho de llegar a la cima viva sin ayuda del doping ni de aparejos de escalada debería contar como incentivo para subir la prestación. Todo esto con el sol cayendo a plomo sobre mi cabeza y sufriendo el calor proveniente de varios talleres mecánicos situados al lado de la acera. Cuando llegué arriba del todo estuve tentada de hacerme una bandera con la camiseta y clavarla en el suelo como constancia de mi logro. Dado el estado del asfaltado, lleno de agujeros, socavones y piedras del tamaño de un puño con las que casi me tuerzo un tobillo, creo que muchos antes que yo ya habían tenido la misma idea.
Me dirigía a la oficina cuando... perdónenme la expresión, pero me gusta ser verídica en mis relatos:
-¡Hostia puta!
Exclamé tras ver la cola de gente y coches cerca del recinto. Toda la maldita ciudad había sido trasladada a ese pequeño rincón perdido de la mano de Dios y, excepto los nativos del lugar, nadie tenía ni la más remota idea de dónde se encontraba el sitio exacto. Este barrio pequeñajo de calles estrechas se había convertido de repente en el circuito del GP Lomo y yo había llegado justo durante la vuelta de calentamiento -llamada así por el calentón que se estaban cogiendo los allí presentes. La diminuta plaza donde los niños del lugar juegan, hacen amigos y venden droga se había tornado en un hervidero de preguntas, gritos, desmayos e invocaciones al Maligno. Hasta las monjas del cercano convento estaban asomadas a la ventana, haciéndose cruces y rezando por el alma de los que estábamos allí. Eso sí, de bajar a ayudar nanay. Piadosas sí, vagas también.
Con lo fácil que habría sido poner un cartelito que rezara: "oficina INEM →". Comprendo que la gente se perdiera por la zona, porque pocos podían imaginarse que la oficina se encontraba tras un camino de cabras casi sin asfaltar y embutida entre varias naves industriales. Una alegoría perfecta del estado en el que se encuentra Ejpaña, oiga.
En fin, que calladita la boca y en silencio me metí por ese camino hasta llegar a la oficina. No, no me paré a ayudar por una sencilla razón: menos gente cogiendo número = más probabilidades de largarme antes. Dura lex, sed lex. Y por eso fue castigada por el Karma. Al llegar, aquello ya estaba petao. Entre los que ya estaban, los que llegábamos y los que tarde o temprano encontrarían la oficina, íbamos a salir en la foto del Meteosat. Cogí aire y también mi número, y entonces empezó el verdadero Horror...
A ver, en Barrio Sésamo nos enseñaban que después del 1 iba el 2 y que tras la A viene la B. Pues no, me han tenido engañada todos estos años. Según el INEM, tras el F012 viene el A002 y luego el H011. Allí no había manera de saber cuánto te quedaba para largarte echando virutas. Aquello parecía un bingo, todos esperando que saliera su número para cantar la línea. Se mascaban la tensión y la paranoia: la gente miraba con aprensión el tablero luminoso que anunciaba los números como un broker mira la pantalla del índice Dow Jones a ver si se arruina o no. Un par de maletas, un Starbucks y varios DELAYED en el panel y me hubiera sentido como en Barajas.
No soy muy creyente. La última vez que pisé una iglesia fue para la comunión de mi primo hace ya 5 años y me dediqué -con ayuda del padre del crío- a boicotearla, pero eso es ya otra historia que se contará a su debido momento. Sólo creo en la Inefabilidad de Pep Guardiola, en la Segunda Venida de Freddie Mercury y en el Señor del Tiempo en su TARDIS azul. Pero hoy recé para que se volviera a manifestar el Ángel del INEM. ¿Que quién es ese Ángel? Permítanme contarles esta hermosa historia que me devolvió la fe en un momento de crisis...
1.1 Y llegó pues la Parada al Templo del INEM,1.2 Cogió un número y, al ver lo alto que era,1.3 Exclamó con tristeza: "¡¡¡Joder, el 64 y van por el 13!!!"1.4 Pero era de naturaleza paciente y decidió sentarse y esperar.1.5 Cuando iban por el 17 el Señor decidió apiadarse de ella1.6 Y le envió un Ángel a su rescate bajo la forma de una chica joven.1.7 Esta se acercó a la Parada y le dijo: "Toma mi número, que tengo que irme".1.8 Y tal como apareció, se fue y la dejó con el número 24.1.9 Entonces la Parada sacrificó su mejor lata de Coca-Cola al Señor1.10 Y este vio que era bueno.
Evangelio según Santa Loba, 1-10
Pero por lo visto el Ángel tenía cosas mejores que hacer hoy. O habrá encontrado trabajo, quién sabe.
Para cuando por fin llegó mi turno ya ni sentía ni padecía: había entrado en una especie de trance/alerta felina que me mantenía concentrada en lo que de verdad importaba en ese momento crucial de mi vida: que saliera mi pitufo número en el pitufo panel de una pitufera vez. Y salió. La chica de seguridad debió pensar que alguien se había dejado una ventana abierta, porque de repente sintió pasar una corriente de aire a su lado acompañada de un borrón imposible de identificar. Ese borrón se materializó en la ventanilla de renovaciones como una Canis Lupus a punto de sufrir un shock a causa de la brusca aceleración de 5 fuerzas G que había provocado.
Y salí de allí. Por suerte, entera y bañada en sudor, no en sangre ajena. Aunque a punto estuvo este cuento de tener otro final, porque al señor de la ventanilla sólo se le ocurrió decir: "¿Y por qué vienes a la oficina a renovar, si lo puedes hacer por Internet o por teléfono?".
Ya. Se refiere a esa web del INEM que 1) se pasa más tiempo caída que en red y 2) no acepta más navegador que el IE, ¿no? Y a ese número de teléfono que no sólo no es gratuito, sino que te clavan en la factura y que encima te ponen en espera con una musiquilla que te dan ganas de tirarte por la ventana. Ajá. Mire, prefiero venir aquí cada tres meses. ¿La razón? Que así tengo otra historia que contar en el blog y otro nombre que añadir a mi Lista de Personas/Instituciones que Arrastraré a la Tumba Conmigo.
Ya pesa 23 MB. En un documento de Bloc de Notas.

la firgen o.O pobrecita mía, eso no es justo; no solo te mandan a sufrir sin poder compensarlo sin el madero maromo ese, sino que encima vacilones con los cartelitos tipo aeropuerto (que yo misma he visto las últimas veces que he ido a correos y al INEM; y lo de que la web es una gabronah, mentira no es, tú XP)
ResponderEliminarComo parado te acompañao en el sentimiento. Y sin maromo. No, no, no. Ni ese consuelo dejan a quien quiera alegrarse la vista. Que no, mal, muy mal.
ResponderEliminarSobre la web... aqui en Castilla y Leon (servidor es más de santander que don Emilio Botin, que conste en acta) eso lo lleva el ECYL (el INEM autonomico, vaya, y he de decir que a mi la renovacion por wen me ha ido bien. pero claro, es que las chicas de la oficina (que estan todas anorexicas perdidas) me conocen ya :P
vaya jodienda. y ya es casualidad, porquew justo hoy he ido auna entrevista al ayuntamiento... lo menos 30 personas para UN puesto. Y encima de sustitucion durante Agosto y Septiembre. Y tenian puesta la calefaccion, lo juro. Si miento, que la TARDIS me caiga en la cabeza.
En fin, que espero que al menos para la proxima ya tengas curro. o al menos la renovacion por web ya funcione como es debido.
Y antes de que se me pase: Insisto en que lo de no poder alegrarte la vista no tiene perdon.
Vaya tela. Yo también espero que para la próxima puedas usar la renocavión via web. Yo con ella afortunadamente no tengo problema. Y es que es un incordio tener que hacer cola durante horas, y encima si no encuentras asiento pues aún peor >_< Nada nada, a exigir al menos a otro guardia buenorro para entretenerse la vista ^_-
ResponderEliminarDe todas formas, piensa que es peor si tienes hora ya pedida en el médico desde meses antes y te hacen esperar durante más de una hora y media. A mí ya me ha pasado dos veces y con el mismo -_-u
Jo-Der
ResponderEliminarY yo me quejo de cuando hay colas en el intercentros del Campus...