jueves, 10 de junio de 2010

Un nuevo idioma

Y no, no me refiero al que empezaré a aprender este año, sino al que ayer tuve el ¿honor? de poner nombre.

El funcionariés en su variante pública.

Ejemplo: llegas a la secretaría de la EOI para entregar la matrícula a las 9:10 AM. Hay una cola de tres pares de narices, pero piensas "nah, es recoger las matrículas, mirar si no falta nada y s'acabó, no pueden tardar más de 10 minutos/persona".

Ja. 

A las 9:18 AM (tenía un reloj justo delante) se inicia un rumor en la parte delantera de la cola que va circulando hasta alcanzarme al final del todo: las cinco administrativas salen "unos minutos" a "hacer unas gestiones" y "no tardarán nada".

Hijos/as míos/as, tengo funcionarios por ambas partes de la familia y conozco su dialecto -emparentado con el idioma de la administración pública vasca- mejor que nadie. Lo que estas damas querían decir en la lengua castellana era:

Unos minutos = hora y media mínimo

Hacer unas gestiones = ir a la cafetería de la esquina

No tardar nada = vete buscando una silla que vas a echar raíces

Por eso no me hice muchas expectativas de salir de allí antes de acabar el verano, así que me acomodé lo mejor que pude. Por suerte tengo la habilidad de ponerme en trance en estas situaciones (como Homer, que se inventaba la trama de una película en su cabeza si esta le aburría): me senté en el suelo, abracé mis rodillas, cerré los ojos y me pasé varios episodios de Dr. Who y Futurama mentalmente. Mientras, el resto de la fila  (que no había entendido el sutil significado del funcionariés) usaba su propio idioma -el cabreañol del quince- para dejar constancia de su descontento. No les presté mucho caso, pero utilizaron lexemas del tipo put-, cabr- y jod- con varios compuestos, sufijos y superlativos. Y mejor no comentamos qué se dijo y en qué idioma cuando las señoras volvieron y muchos descubrieron que les faltaban papeles para la matrícula tras casi dos horas de espera en una cola...

Eeen fin, que gracias a las masivas deserciones por cansancio o ineptitud y alguna que otra intervención del segurita, salí de allí a las 12:42 HRC (Hora del Reloj de los Cohone). La próxima vez me llevo la DS, que me quedé sin series que imaginar.

Por ello, exijo que el funcionariés sea obligatorio en las escuelas de este país que es EsPAñaaaaa!!!: yo tuve la ¿suerte? de nacer en una familia de funcionarios en la que ese idioma se empleaba a diario y por ello estoy mejor preparada para lidiar con la administración, pero otros no tienen esa fortuna y se hacen ilusiones, como la de poder terminar una tramitación simple en la esperanza de vida de un gallifreyano medio. Pobrecicos. Frases como "desayuno y vuelvo enseguida", "le falta el impreso XXX" y el ya famoso "vuelva usted mañana" serían más fáciles de asimilar (y el síndrome Amok sería menos común) si se explicara su significado y connotaciones en nuestros centros de educación.

Por una sociedad con menor índice de úlcera gástrica: ¡funcionariés en la ESO ya!

4 comentarios:

  1. Es que hay funcionarios con el cargo subido a la cabeza. Yo ponia dejefe de esas tuyas a uno que fue jefe en el mio cuando desbrozaba el monte.Nos tenia a todos amstiesos que una p**** a la vista de abundantes curvas.

    Palabra. Y es el mejor jefe que he tenido, te lo aseguro.

    Por otra parte... La DS no se deja ni para ir al baño, señorita! Ahora mismo se me hace 45 minutos de Phoenix Wright !

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  2. Ah, funcionarios y sus esotérico lenguaje xD

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  3. Si es que el funcionariés se lleva en la sangre... Menos mal que tú vas preparada para todo.

    Muy buen post, como siempre.

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