sábado, 13 de marzo de 2010

Las lágrimas de un niño.

Hoy me toca ponerme seria para contar el caso de un niño. Un chiquillo de 14 años cuya única pasión en esta vida es el fútbol, y a quienes unos "señores" a los que sólo les interesa lucir a sus niños y pavonearse ante los otros padres han dejado con el corazón destrozado. Un niño cuyos padres no se callaron cuando vieron cómo el muchacho era apartado del equipo para hacerle sitio a los hijos de los amigos del entrenador  -a pesar de ser el único jugador que iba a todos los entrenamientos y partidos, lloviera o hiciera sol-, y al que terminaron de amargarle la vida haciéndole el vacío tras las quejas. Un chavalito que no iba ni para Cristiano Ronaldo ni para Messi, ya que él sólo quería jugar por diversión. Pero como todo en esta vida, una manada de hijos de puta lo han mandado al arroyo porque no era ni hijo de un amigo ni del director ni del entrenador.

Ese niño se llama Rubén. Es mi primo.

Su padre ha enviado una carta de protesta a la web canariasdeportiva.com (principal publicación sobre el fútbol base canario), y aquí la reproduzco.

Rubén, hoy te has portado como un pequeño hombrecito. Fuístes a despedirte de tus compañeros de equipo y distes la cara ante ellos, mientras tus dos antíguos entrenadores agachaban la cabeza, donde no fueron capaces en ningún momento de retenerte, que te quedaras o cambiar unas palabras contigo, claro, normal, no eras ningún crack, ningún fenómeno que a ellos les interesaran, mientras tú dabas la cara ante todos, ellos se escondian. ¿Quien era el hombre?.


La vida es una rueda donde tarde o temprano todo vuelve a su sitio. Siempre te he intentado enseñar que donde una puerta se cierra otra se abre y donde no me quieren me voy. Tu eres un chiquillo noble y bueno que vas de cara por la vida y no te arrastras ni te escondes como estos señores, no te preocupes y sé feliz que tu hora llegará. La temporada que viene llegará y si tú quieres seguirás rompiendo botas por esos campos de fútbol con la cabeza bien alta y no debiéndole nada a nadie y menos a unos seres tan pequeños como estos tres señores.


Recuerdas lo que te dije cuando empezastes a jugar al fútbol. Te dije que esto era un mundo muy duro; donde si no eres un fenómeno vas a ser carne de banquillo y nadie va a mirar por tí, y muchísimas veces ni los fenómenos llegan a algo. Pero te entiendo, este puñetero deporte arrastra y apasiona, y en eso somos los dos iguales.


Hoy en día los clubes de futbol lo único que les interesa es ganar; competir y la pompa de que su nombre se conozca por eso, donde las categorías pequeñas paguen para mantener a las grandes. Y digo yo. ¿Quién educa?, ¿Quién enseña?... nadie; eso no les importa y tu de todo esto sabes porque en toda la temporada no te enseñaron nada.


Quisiera pedirte perdón por lo que he hecho. Quizás si hubiese sido un padre sumiso; calladíto y tragara con todo, no hubiésemos tenido ningún problema y a lo mejor hubieses jugado más, aunque lo dudo mucho, debido a la muy poca inteligencia más que demostrada de estos señores. Espero que el tiempo me de la razón.


Y para terminar , estoy escribiendo estas letras y se me encoge el alma recordando tus lágrimas cuando salías de despedirte de tus compañeros, es igual... que se queden ellos en su pequeño reino, aguantando a su pequeñiiiiiisimo rey siendo unos pobres sin alma, se notan que no son padres, así nunca tendrán nada y yo, en cambio te tengo a ti: ¡ A seguir luchando Rubén! Te quiere papá.

Rafael Navarro Dieppa
Obviaremos el nombre del club por varias razones, entre ellas porque no quiero dar publicidad a unos tipejos endogámicos que se creen que el año que viene jugarán en la Champions League con niños de 13-14 años. Lo siento por los pobres críos que se quedan allí, ya que tras la ida de mi primo y cuatro niños más cuyos padres tampoco aguantaron la humillación serán los siguientes en la lista de apartados. Que se queden ellos con el club y hagan jugar a sus hijos, esos que les sacarán de la miseria cuando fichen por el Real Madrid... o eso sueñan. Hay cientos de equipos más en esta ciudad que aceptarán a estos niños con los brazos abiertos, los cuales jugarán para divertirse mientras sean unos chiquillos y no para llenar las vitrinas de un club infantil de mierda.

Al final, los que han perdido son ellos: se ha ido del club el que quizás no era el mejor jugador, pero sí el más entregado, responsable y trabajador. El que si había que estar un sábado a las 8 de la mañana al otro lado de la isla, allí estaba media hora antes. El que iba a entrenar ocultando a sus padres que estaba ardiendo en fiebre. El que no abría la boca cuando, a pesar de todos sus esfuerzos, le dejaban en el banquillo para que jugara el hijo del amigo del entrenador, el cual no había ido a entrenar en toda la semana. El que traía consigo unos padres preocupados y comprometidos con el deporte dispuestos a ayudar en lo que fuera. El que, a pesar de sufrir de ataques de asma, ponía buena cara y saltaba al campo dispuesto a dar el callo.

Ustedes pierden, señores. Pierden en humanidad. Pierden en honradez. Y encima pierden en el terreno de juego, porque peores no pueden ser. Es lo que pasa con la endogamia, que la criatura se va echando a perder.

Rubén, esto no es más que la prueba de lo gilipollas y rastrero que puede llegar a ser el ser adulto. Tú tienes suerte, tus padres no son así. Aprovecha esa ventaja y verás lo lejos que llegas y lo que te divertirás en cualquier otro equipo. Y si no, ya jugaremos todos en la playa. La cuestión es que te diviertas haciendo lo que te gusta.

Suerte, enano. Y aúpa Atleti.

6 comentarios:

  1. Joder, me has dejado helado. ¿Que puedo decir? Porque no se me ocurre nada. Joder, pobre :__(

    Que se jodan los otros, es lo unico que se me ocurre (De verdad, me siento chafadisimo despues de leer todo esto).

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  2. pobrecillo... cosas como esta me hacen detestar más el futbol; yo que antes jugaba también a ese deporte solo para divertirme, hasta que acabé sobrecargada (aunque aún hoy dia, si me dan una pelota para patear, soy feliz)

    mucho animo para ese pequeño, que nada rompa su espíritu

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  3. Zan, no digas que detestas el futbol. Detestas a los cuatro gilipollas poderosos que están detrás.

    Porfi, que bastante mala fama le estan dando al pobre deporte que no tiene culpa de nada :)

    Loba, ni se que decir. PEro normalmente lo que le ha pasado a tu primo es garantia de que en un futuro podra mirarles por encima del hombro. Y el gusto que da eso.

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  4. Pobre chaval, y todo por culpa de los cuatro gilipollas genéricos que surgen en todas partes :(

    No valdrá de mucho pero dale ánimos de mi parte y déjale claro que ellos se lo pierden.

    Con suerte habrá otro equipo con algo de sentido común al que pueda ir.

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  5. Lo que más nos ha jodido a todos es la cobardía de estos "señores": no han sabido sino agachar la cabeza y callar como zorras. Por favor, que es un equipo de fútbol INFANTIL, que no se va a ganar ningún título a nivel nacional con ellos. Y si a este nivel ya hay corrupción, miedo me da lo que nos podríamos encontrar subiendo de categoría...

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  6. Huy, has dicho zorras antes, ¡verdada? Santas allado delo que debe de haber a ese nivel.

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