lunes, 21 de diciembre de 2009

Compañeras y sin embargo...

Mañana es un día emocionante a la par que triste para Loba: hacia las 9 AM, si nada lo impide, me despediré para siempre de unas amigas muy especiales.

Han estado conmigo desde mi más tierna infancia, concretamente desde los cinco años. Acudieron en mi ayuda al ver que había llamado al perro de mi abuela "gatito". Un señor muy sabio -el mismo que, veinte años más tarde, las jubilará- me las presentó como mis nuevas amigas. Al principio no nos llevábamos bien: estas chicas necesitaban de un buen sitio donde apoyarse para trabajar a pleno rendimiento, y el que yo podía ofrecerles era (y sigue siendo) de edición bolsillo. Además, dados mis problemas y la tecnología de la época, las muchachas eran de un tamaño considerablemente grande en comparación con la carita que me gastaba por entonces. Fueron tiempos difíciles, pero llegamos a un acuerdo amistoso: si me ayudaban, les limpiaría todos los días con esmero. A partir de ahí, todo mejoró.

Las protegía con mi alma, ya que tenían la desagradable costumbre de atraer cualquier pelota/objeto arrojadizo/suelo que pasara cerca de ellas, y no eran lo que se dice unas chicas resistentes. Muchas veces se hicieron daño y tuvimos que llevarlas al médico de su especie. Cambiaron de forma tantas veces que casi no las reconocía, pero en cuanto reanudaban su trabajo te dabas cuenta de que seguían siendo ellas. Como el Doctor Who, vamos.

Como chicas que son, han sufrido el paso de las modas: minimalistas en blanco y negro, enormes y coloristas, sobrias de figura alargada, prácticamente desnudas... Ninguno de los estilos se ha librado de su correspondiente crítica e insulto por parte de los entendidos más fundamentalistas, desde niñatos cabrones sin piedad hasta adultos que creen que hacen gracia burlándose de una cría. Quizás por ello, débil que es una, acabé traicionándolas con otro par de coleguitas...

Eran más discretas y recatadas. Donde mis antiguas amigas intentaban robarme el protagonismo -en cualquier foto con flash-, estas hacían su trabajo sin llamar la atención. Eso sí, exigían un mantenimiento constante y su sindicato no les permitía currar más de ocho horas al día. Y a rajatabla, que las jodías pasaban factura en forma de lagrimeo si hacían horas extras... Así, mis colegas de la infancia siguieron realizando aquellas tareas para las que las señoritas transparentes no estaban cualificadas: leer, usar el ordenador, ver la tele. Lo más divertido.

Pero llegó el día en el que me dí cuenta de que esta relación no daba para más. Las chicas transparentes exigían cada vez más y amenazaban con cargarse la empresa sí o sí. Mis viejas amigas seguían al pie del cañón, pero se les notaba el cansancio tras veinte años currando sin parar. De modo que, tras una reunión en el que se debatieron los pros y los contras, el presupuesto y la financiación, llegamos a una decisión: usaría un producto de alta tecnología para arreglar el problema que arrastro desde los cinco años, por lo que prescindiría para siempre de este par de gemelas.

Por ello, y a pocas horas de que entre en vigor el ERE en mi cara, les rindo este homenaje sincero y desde el fondo de mi corazón recordando los grandes momentos que hemos vivido juntas...

[Los va recordando en silencio... ¡Son veinte años, leñe, no cabe todo aquí!]

En fin, de cara al público recordaré en voz alta tres de esos años al azar:

-1992: ¡¡¡HOLA!!! En el salón de una familia española de clase obrera a una niña de ocho añitos se le queda la boca como una O perfecta al ver como una flecha ardiente da -o eso creía- en el blanco. Saltan lágrimas de sus ojos al oír la canción más bonita de la historia.

-2001: Elfos. Enanos. Orcos. Medianos. Un anillo. Un portador. Gondor SÍ necesita un rey. Nace un monstruo hambriento de fantasía, sci-fi y música de Manowar.

-2009: Seis. Nueve. Cuatro. 9,58. We are Golden. Ya era hora, coñe.


Adiós, amigas mías. Hasta siempre.

Saluden a la ortodoncia de mi parte.

Inside my heart is breaking,
My make-up may be flaking
But my smile still stays on...


4 comentarios:

  1. chica, nadie como tú para dedicarle a las cosas lo que se merecen ^^

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  2. plas, plas, plas. Me ha shecho pensar en mi primera montura. Que me duró, y tuvo mas remiendos que el Halcon Milenario, la TARDIS y la Perla Negra juntos.

    Ya contaras que tal se ve el mundo sin gafas ;)

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